Una de las cosas que más me apasionan ver en una pantalla es la complejidad de las relaciones personales. Por muy intensa que sea una relacion y muchos los momentos que compartamos con una persona, jamás llegaremos a ser capaces de conocerla en su totalidad o a intuir todas sus posibles reacciones y si lo hiciésemos, entonces...¿dónde estaría la grácia?
Aunque Richard Linklater nos tenga acostumbrados a la cara amable, esos primeros meses de oler nubes y de sonrisa estúpida permanente, nosotros sabemos que no siempre es así y su discípula más aventajada sabe como mostrarlo.
Con "2 días en París", Julie Delpy, compositora, actriz, guionista y directora, nos enseña que aunque el marco sea el idóneo, las historias de amor son imperfectas. Las discusiones, las neuras y los gritos están, son y serán. Cargada de un realismo insultante, Delpy nos hace un batido equilibrado de comedia y drama a partes iguales aderezado con el punto justo de ironía y sarcasmo.
Es posible que los diálogos puedan estar más púlidos o la intervención de Alex Brendemül más contextualizada, pero el realismo de Delpy y su familia, sus padres en la vida real, y la genialidad de Adam Goldberg palian sin complicaciones estos defectos.
Hasta que alguien no le de una oportunidad a Delpy y adapte uno de sus guiones fuera de la fórmula pareja francesa-americana + París, por ejemplo ese guión bélico escrito en japonés, probablemente la veremos encorsetada en este realismo romántico pero bueno si sigue haciendolo así, creo que seremos capazes de conformarnos.